domingo, 17 de marzo de 2013

Inseguridad: Hueso duro de Roer por Peter Wolfgang Espinel

Para nadie es un secreto: la inseguridad cada días nos toca y nos afecta más y más. Todos tienen la culpa y nadie se hace responsable de nada. Tocaré hoy este tema muy por encima por lo complejo y multifactorial.

¿Alguien recuerda haber recibido clases de educación sexual en bachillerato? Muy pocos dirán que si por no decir nadie. En ningún liceo el Estado ha aplicado una política de educación sexual, ¿y qué tiene que ver esto con la inseguridad? Sencillo, adolescentes traen un hijo tras otro desde temprana edad y luego ocurre que una niña cria otro niño, y así sucesivamente y el  resultado final es muy probable que sea un niño desantendido, sin valores de ciudadanía y buen comportamiento y repitiendo lo que ve en su entorno: embarazo precoz y sexualidad precoz.

¿Alguien conoce algún programa por parte del Estado para entrenar, yo los llamaría "Asesores Comunitarios", personas que se encarguen de asesorar a sus vecinos en temas de convivencia. Seguramente la respueta será no y es algo que el estado debe invertir en su pueblo, dictar cursos y talleres a personas que luego se comprometan a aplicar sus conocimientos en la resolución de problemas en su barrio, edificio, urbanización que estoy seguro, se resuelven con el diálogo.

¿Quién controla el contenido de nuestros programas de televisión? En muchos de ellos se refleja el culto a las armas, a ser malando, a matar, a ser el más temido para tener la mujer que se desee con la plata que se desee. Muchos dirán que creció viendo esos programas y no se convirtió en malandro y ciertamente es así, pero, ¿que garantiza que el niño de barrio que está en el útlimo ranchito será educado con los mismos valores que tu y que le permita entender que lo que ve aunque lo distrae es malo y no es un ejemplo a seguir? 

El Estado debe promover la construcción de espacios de recración, esparcimiento, canchas deportivas, para evitar el tiempo de ocio de muchos niños, adolescentes y adultos y así también rescatar espacios.


Son muchas ideas, muchas, muchas cosas de mas a fondo que me faltan tocar pero algo es seguro:

EN LA VENEZUELA DE HOY EN DÍA NADIE ROBAR PARA COMER, NADIE, QUIENES TENEMOS LA AMARGA EXPERENCIA DE SER ATRACADOS O SECUESTRADOS SABEMOS QUE LAS PERSONAS QUE COMETEN ESO ESTÁN HASTA MEJOR VESTIDOS Y ALIMENTADOS QUE UNO.

Y eso es importante, porque el hambre nos los conduce a robar, es otra cosa, mas a fondo que quedará al lector reflexionar el qué podría ser.

Peter Wolfgang Espinel

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